lunes, 1 de diciembre de 2008

10 Notas sobre Las Recientes Elecciones en Venezuela!


Por César Villalona


1. Los resultados electorales representan una importante victoria para el PSUV y sus aliados, no solo por haber ganado en el 77% de las gobernaciones y en el 85% de las alcaldías disputadas, sino porque elevaron su votación en un 25% con respecto al Referendo del año pasado.


2. Las fuerzas revolucionarias, encabezadas por el PSUV, obtuvieron el 57% de los votos para las gobernaciones y el 76% de los votos para las alcaldías. Esos porcentajes superan el obtenido por el presidente Hugo Chávez (56%) durante su primera victoria electoral, en 1998.


3. Las fuerzas revolucionarias aumentaron la votación en todos los Estados y obtuvieron 17 gobernaciones, que sumadas a la de Amazonas (bajo control del PPT), hacen 18, una más que las que tenían antes de las elecciones, pues hay que recordar que a los dos gobernadores de la oposición se le habían sumado dos del partido PODEMOS y que otros dos gobernadores habían sido expulsados del PSUV. O sea, que en la oposición había 6 gobernadores y ahora hay 5, aunque es indudable que la oposición ganó en Estados con mucha importancia política y económica.


4. Las fuerzas revolucionarias elevaron la cantidad de alcaldías ganadas. Incluso ganaron más alcaldías que la oposición en los cinco Estados donde ésta ganó las gobernaciones.


5. Lo esencial de los resultados electorales es que la curva del proceso revolucionario, en vez de descender, como esperaba la derecha tras el Referendo de 2007, repuntó en un 25%. Quien redujo la votación fue la oposición, en un 8%. La oposición también redujo la cantidad de alcaldías que controlaba.


6. En el Referendo de 2007, casi tres millones de personas que un año antes habían votado a favor de Chávez (en las elecciones presidenciales de 2006), se quedaron en sus casas y no votaron ni a favor ni en contra de la reforma constitucional. Por eso ganó el No a la reforma. Pero el 23 de noviembre pasado, poco más de un millón de las personas que en diciembre no votaron, apoyaron a los candidatos y las candidatas del PSUV y las organizaciones aliadas.


7. La derecha tuvo algunos logros no despreciables, como las victorias en la Alcaldía Mayor, en los Estados de Miranda, Carabobo y Táchira, y en los municipos de Maracaibo y Sucre. Algunos de esos centros de poder son estratégicos, como el Estado de Táchira, que podría convertirse en un nido de los paramilitares colombianos. Sin embargo, que la derecha gane gobernaciones y muncipios importantes no tiene nada de curioso, pues ella representa el 40% del electorado. En algunas elecciones ha obtenido más de ahí y en otras menos, pero en promedio ese es su caudal electoral.


8. Si la derecha tiene a su favor un 40% del electorado, ello debe reflejarse en determinados espacios de poder. ¿O es que el PSUV debe ganar en todos los Estados y municipios del país? Eso es imposible donde compiten casi 200 organizaciones políticas y sociales.


9. Si algo quedó claro en estas elecciones es que el Referendo de 2007 no constituyó una derrota estratégica, pues de haber sido así el proceso revolucionario hubiera experimentado un descenso peligroso, en respaldo popular y en capacidad de aplicar sus políticas. Y eso no ocurrió, pues, entre otras cosas, en el 2008 se aprobaron las leyes habilitantes, se avanzó en la construcción del PSUV, se fortalecieron y ampliaron las relaciones internacionales, se desarrollaron los consejos cumunales y se nacionalizaron empresas claves, como las de cemento y acero y el Banco Santander. Y ahora se suma una importante victoria electoral.


10. Los retos para la revolución son muchos. Es indudable que el gobierno y las fuerzas revolucionarias deben garantizar el proyecto de desarrollo de largo plazo, pero también deben mostrar logros en aspectos que afectan la vida diaria de la población, principalmente la inflación, la delincuencia (incluida la corrupcción) y la deficiencia en algunas áreas de la gestión pública. 26 de noviembre de 2008.

Más de las Elecciones en Venezuela



Angel Guerra Cabrera

ALAI AMLATINA, 27/11/2008, México D.F. Los resultados de las elecciones venezolanas del 23 de noviembre han sido presentados como una debacle de la revolución Bolivariana por la máquina (des)informativa del imperio.


Desde días antes nos lo sugerían sibilinamente la CNN, El País, los cipayos de la Sociedad Interamericana de Prensa y sus agencias electrónicas y escritas de Venezuela. Pero faltaba cinismo por ver.

Cuando el prestigioso Consejo Nacional Electoral publicó los transparentes datos de la votación, los acomodaron a sus vaticinios previos, disparando sin pausa lugares comunes de supuestos expertos, carentes de la más elemental idea de la potencialidad de una revolución popular de veras.

Con una afluencia electoral récord de 65 por ciento, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) obtuvo 5 millones 600 mil votos contra 4 millones 100 000, un millón 500 mil más que sus contrincantes.

Ganó las gobernaciones de 17 de 22 estados en pugna, casi todos por amplio margen, y el 80 por ciento de las alcaldías, entre ellas y de modo contundente, el municipio Libertador, corazón de Caracas.

Conclusión: el chavismo y Hugo Chávez conservan el respaldo sólido de una holgada mayoría de venezolanos.

No obstante, la oposición retuvo la gobernación de Zulia y la alcaldía de Maracaibo, estratégico estado petrolero bastión del golpismo separatista, fronterizo con Colombia como Táchira, perdido también por el chavismo, y capturó por estrecho margen el industrial Carabobo.

También desplazó al chavismo de la gobernación del estado Miranda y la Alcaldía Metropolitana de Caracas, instancia coordinadora que agrupa 5 municipios de la capital y de aquel estado. Pero vamos por partes. En Zulia el Partido Socialista Unida de Venezuela (PSUV) recuperó 8 y retuvo 5 alcaldías más una donde no tocaba realizar comicios, domina ahora en 14 de las 19; entre ellas, San Francisco, segunda en población electoral después de Maracaibo, y todas las fronterizas; en Carabobo ganó 11 de 13 alcaldías y mayoría de legisladores estadales.

En Caracas, aunque perdió la Alcaldía Metropolitana conservó rotundamente el apoyo de las parroquias populares. Es falso que “los pobres ya no votan por Chávez”. Aristóbulo Iztúriz, el candidato bolivariano a la Alcaldía Metropolitana, al igual que Jesse Chacón, su homólogo del estado de Miranda, ganaron en las barriadas pobres y marginales, en la capital y en ese estado, incluido el populoso Petare.

La derrota allí se debe al voto de castigo por una gestión claramente insatisfactoria de algunas alcaldías chavistas del Gran Caracas, muy bien aprovechada por la oposición de derecha, que consiguió sacar masivamente de sus casas a la clase media y media baja a sufragar contra el chavismo. Igualmente, al cambio de táctica y discurso de los golpistas, que adiestrados y financiados por las fundaciones y ONG fachada de la CIA aplicaron, perfeccionada, hasta en barrios populares, la demagógica mercadotecnia de las “revoluciones” de colores, ya experimentada exitosamente en Servia, Ucrania y Georgia.

Es evidente que el chavismo subestimó el desastre urbano de Caracas, ocasionado sí por la IV República, que las agravó con las políticas neoliberales, pero no atacado a fondo por los munícipes bolivarianos; también que el PSUV no ha logrado diseñar una estrategia que incluya explícitamente en su propuesta socialista a sectores de clase media y descontentos. Por lo pronto, sus candidatos no electos manifiestan la resolución de liderar la oposición en las regiones y municipios ganados por la derecha y ya han anunciado que profundizarán en ellos la participación y el poder popular en los consejos comunales y vigilarán el buen funcionamiento de las misiones sociales. Al PSUV le sobran moral y argumentos para ganar en todas partes la batalla de las ideas apoyada por una buena gestión de sus gobernadores y alcaldes, y la acción resuelta de sus legisladores donde gobernará la oposición. Es perfectamente posible crear el clima político para teñir de rojo las legislativas de 2010 y revocar por el camino a los gobernantes opositores.

En la larga lucha entre revolución y contrarrevolución el desenlace no lo decide ninguna ley objetiva sino la creación de obra y conciencia socialista, la audacia, creatividad y entrega total de los revolucionarios al pueblo.



Más información:
http://alainet.org

Elecciones en Venezuela


Por: César Villalona


Alguna de la gente que escribe sobre las elecciones en Venezuela critica hasta que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) no ganara en Zulia y Nueva Esparta, donde la derecha domina desde hace años. La oposición venezolana tiene un 40% del electorado nacional, no ahora, sino desde 1998. Ese es, más o menos, el caudal duro de que dispone. Si es así, entonces debe tener algún espacio político en esferas de poder. No se le puede pedir al PSUV que gane todo. Las 5 gobernaciones de la oposición son hasta pocas, si se compara con los 4 millones de votos que tiene, que son el 43% del total de votos para gobernaciones. En términos púramente matemáticos, la oposición debería tener 9 gobernaciones, y solo tiene 5. Y en el caso de las alcaldías solo tiene el 19%, contra un 81% del PSUV.



¿En qué país donde hay elecciones con participación de diversos partidos opuestos, uno solo lo gana todo? En Venezuela compitieron 196 organizaciones políticas, entre partidos y movimientos que postulan candidatos y candidatas. ¿Uno solo, el PSUV, debió ganarlo todo? Eso es imposible. Pero el PSUV ganó el 77% de las gobernaciones y el 81 de las alcaldías. Eso es, sencillamente, demasiado. Además, subió la votación en un 25%, que contrasta con una caída de 8% de la oposición.



Claro que la oposición ganó en lugares importantes, estratégico. ¿Y por qué no? ¿Es que un 40% no es nada?



Es como si la derecha salvadoreña le reprochara a su gran partido, ARENA, que el FMLN ganara importantes alcaldías y 32 de 84 puestos en el Congreso. ¿Y por qué no? ¿Es que el FMLN no es una fuerza real?



Lo esencial del proceso electoral del domingo, en venezuela, es que el PSUV, de reciente creación, elevó la votación y arrasó con la mayoría de gobernaciones y alcaldías. Hay tres estados donde hasta ganó todas las alcaldías. Eso es una paliza.


Discurso de Chávez para Saca

Carta de Evo Morales Dirigida a los Gobiernos Reunidos en Poznan, Polonia.


Cambio climático:
Salvemos al planeta del capitalismo


Hermanas y hermanos:

Hoy, nuestra Madre Tierra está enferma. Desde el principio del siglo XXI hemos vivido los años más calientes de los últimos mil años. El calentamiento global está provocando cambios bruscos en el clima: el retroceso de los glaciares y la disminución de los casquetes polares; el aumento del nivel del mar y la inundación de territorios costeros en cuyas cercanías vive el 60% de la población mundial; el incremento de los procesos de desertificación y la disminución de fuentes de agua dulce; una mayor frecuencia de desastres naturales que sufren las comunidades del planeta; la extinción de especies animales y vegetales; y la propagación de enfermedades en zonas que antes estaban libres de las mismas.

Una de las consecuencias más trágicas del cambio climático es que algunas naciones y territorios están condenadas a desaparecer por la elevación del nivel del mar.

Todo empezó con la revolución industrial de 1750 que dio inicio al sistema capitalista. En dos siglos y medio, los países llamados “desarrollados” han consumido gran parte de los combustibles fósiles creados en cinco millones de siglos.

La competencia y la sed de ganancia sin límites del sistema capitalista están destrozando el planeta. Para el capitalismo no somos seres humanos sino consumidores. Para el capitalismo no existe la madre tierra sino las materias primas. El capitalismo es la fuente de las asimetrías y desequilibrios en el mundo. Genera lujo, ostentación y derroche para unos pocos mientras millones mueren de hambre en el mundo. En manos del capitalismo todo se convierte en mercancía: el agua, la tierra, el genoma humano, las culturas ancestrales, la justicia, la ética, la muerte… la vida misma. Todo, absolutamente todo, se vende y se compra en el capitalismo. Y hasta el propio “cambio climático” se ha convertido en un negocio.

El “cambio climático” ha colocado a toda la humanidad frente a una gran disyuntiva: continuar por el camino del capitalismo y la muerte, o emprender el camino de la armonía con la naturaleza y el respeto a la vida.

En el Protocolo de Kyoto de 1997, los países desarrollados y de economías en transición se comprometieron a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero por lo menos en un 5% por debajo de los niveles de 1990, con la implementación de diferentes instrumentos entre los cuales predominan los mecanismos de mercado.

Hasta el 2006 los gases de efecto invernadero, lejos de reducirse, se han incrementado en un 9.1% en relación a los niveles de 1990, evidenciándose también de esta manera el incumplimiento de los compromisos de los países desarrollados.

Los mecanismos de mercado aplicados en los países en desarrollo no han logrado una disminución significativa de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Así como el mercado es incapaz de regular el sistema financiero y productivo del mundo, el mercado tampoco es capaz de regular las emisiones de gases de efecto invernadero y sólo generará un gran negocio para los agentes financieros y las grandes corporaciones.

El planeta es mucho más importante que las bolsas de Wall Street y del mundo

Mientras Estados Unidos y la Unión Europea destinan 4.100 billones de dólares para salvar a los banqueros de una crisis financiera que ellos mismos provocaron, a los programas vinculados al cambio climatico les destinan 313 veces menos, es decir, sólo 13 billones de dólares.

Los recursos para el cambio climático estan mal distribuidos. Se destinan más recursos para reducir las emisiones (mitigación) y menos para contrarestar los efectos del cambio climático que sufrimos todos los países (adaptación) . La gran mayoría de los recursos fluyen a los paises que más han contaminado y no a los países que más hemos preservado el medio ambiente. El 80% de los proyectos del Mecanismo de Desarrollo Limpio se han concentrado en sólo cuatro países emergentes.

La lógica capitalista promueve la paradoja de que los sectores que más contribuyeron a deteriorar el medio ambiente son los que más se benefician de los programas vinculados al cambio climático.

Asimismo, la transferencia de tecnología y financiamiento para un desarrollo limpio y sostenible de los países del sur se ha quedado en los discursos.

La próxima cumbre sobre el Cambio Climático en Copenhagen debe permitirnos dar un salto si queremos salvar a la madre tierra y a la humanidad. Para ello planteamos las siguientes propuestas para el proceso que va de Poznan a Copenhagen:

Atacar las causas estructurales del cambio climático

1) Discutir sobre las causas estructurales del cambio climático. Mientras no cambiemos el sistema capitalista por un sistema basado en la complementariedad, la solidaridad y la armonía entre los pueblos y la naturaleza, las medidas que adoptemos serán paliativos que tendrán un carácter limitado y precario. Para nosotros, lo que ha fracasado es el modelo del “vivir mejor”, del desarrollo ilimitado, de la industrialización sin fronteras, de la modernidad que desprecia la historia, de la acumulación creciente a costa del otro y de la naturaleza. Por eso propugnamos el Vivir Bien, en armonía con los otros seres humanos y con nuestra Madre Tierra.

2) Los países desarrollados necesitan controlar sus patrones consumistas —de lujo y derroche—, especialmente el consumo excesivo de combustibles fósiles. Los subsidios a los combustibles fósiles, que ascienden a 150-250 billones de dólares, deben ser progresivamente eliminados. Es fundamental desarrollar energías alternativas como la energía solar, la geotérmica, la energía eólica y la hidroeléctrica en pequeña y mediana escala.

3) Los agrocombustibles no son una alternativa porque anteponen la producción de alimentos para el transporte frente a la producción de alimentos para los seres humanos. Los agrocumbustibles amplían la frontera agrícola destruyendo los bosques y la biodiversidad, generan monocultivos, promueven la concentración de la tierra, deterioran los suelos, agotan las fuentes de agua, contribuyen al alza del precio de los alimentos y, en muchos casos, consumen más energía de la que generan.

Compromisos sustanciales de reducción de emisiones que se cumplan

4) Cumplir estrictamente hasta el 2012 el compromiso de los países desarrollados de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero por lo menos en un 5% por debajo de los niveles de 1990. No es aceptable que los países que contaminaron históricamente el planeta hablen de reducciones mayores para el futuro incumpliendo sus compromisos presentes.

5) Establecer nuevos compromisos mínimos para los países desarrollados del 40% para el 2020 y del 90% para el 2050 de reducción de gases de efecto invernadero tomando como punto de partida las emisiones de 1990. Estos compromisos mínimos de reducción deben hacerse de manera interna en los países desarrollados y no a través de mecanismos flexibles de mercado que permiten la compra de Certificados de Reducción de Emisiones para seguir contaminando en su propio país. Asimismo, se deben establecer mecanismos de monitoreo, información y verificación transparentes, accesibles al público, para garantizar el cumplimiento de dichos compromisos.

6) Los paises en desarrollo que no son responsables de la contaminación histórica deben preservar el espacio necesario para implementar un desarrollo alternativo y sostenible que no repita los errores del proceso de industrialización salvaje que nos ha llevado a la actual situación. Para asegurar este proceso, los países en desarrollo necesitan, como prerrequisito, el financiamiento y transferencia de tecnología.

Un Mecanismo Financiero Integral para atender la deuda ecológica

7) En reconocimiento a la deuda ecológica histórica que tienen con el planeta, los países desarrollados deben crear un Mecanismo Financiero Integral para apoyar a los países en desarrollo en la implementación de sus planes y programas de adaptación y mitigación del cambio climático; en la innovación, desarrollo y transferencia de tecnología; en la conservación y mejoramiento de sus sumideros y depósitos; en las acciones de respuesta a los graves desastres naturales provocados por el cambio climático; y en la ejecución de planes de desarrollo sostenibles y amigables con la naturaleza.

8) Este Mecanismo Financiero Integral, para ser efectivo, debe contar por lo menos con un aporte del 1% del PIB de los países desarrollados y contar con otros ingresos provenientes de impuestos a los hidrocarburos, a las transacciones financieras, al transporte marítimo y aéreo, y a las utilidades de las empresas transnacionales.

9) El financiamiento que aporten los países desarrollados debe ser adicional a la Ayuda Oficial al Desarrollo (ODA), a la ayuda bilateral y/o canalizada a través de organismos que no sean los de Naciones Unidas. Cualquier financiamiento fuera de la CMNUCC no podrá ser considerado como la aplicación de los compromisos de los países desarrollados bajo la Convención.

10) El financiamiento tiene que ir a los planes o programa nacionales de los Estados y no a proyectos que están bajo la lógica del mercado.

11) El financiamiento no debe concentrarse sólo en algunos países desarrollados sino que tiene que priorizar a los países que menos han contribuido a las emisiones de gases de efecto invernadero, aquellos que preservan la naturaleza y/o que más sufren los impactos del cambio climático.

12) El Mecanismo de Financiamiento Integral debe estar bajo la cobertura de las Naciones Unidas y no del Fondo Global del Medio Ambiente (GEF) y sus intermediarios como el Banco Mundial o los Bancos Regionales; su administración debe ser colectiva, transparente y no burocrática. Sus decisiones deben ser tomadas por todos los países miembros, en especial los países en desarrollo, y no sólo por los donantes o las burocracias administradoras.

Transferencia de tecnología a los países en desarrollo

13) Las innovaciones y tecnologías relacionadas con el cambio climático deben ser de dominio público y no estar bajo un régimen privado de monopolio de patentes que obstaculiza y encarece su transferencia a los países en desarrollo.

14) Los productos que son fruto del financiamiento público para innovación y desarrollo de tecnologías deben ser colocados bajo el dominio público y no bajo un régimen privado de patentes de forma tal que sean de libre acceso para los países en desarrollo.

15) Incentivar y mejorar el sistema de licencias voluntarias y obligatorias para que todos los países puedan acceder a los productos ya patentados en forma rápida y libres de costo. Los países desarrollados no pueden tratar las patentes o derechos de propiedad intelectual como si fueran algo “sagrado” que tiene que ser mantenido a cualquier costo. El régimen de flexibilidad que existe para los derechos de propiedad intelectual, cuando se trata de graves problemas a la salud pública, debe ser adaptado y ampliado sustancialmente para curar a la Madre Tierra.

16) Recoger y promover las prácticas de armonía con la naturaleza de los pueblos indígenas que a lo largo de los siglos se han demostrado sostenibles.

Adaptación y mitigación con la participación de todo el pueblo

17) Impulsar acciones, programas y planes de mitigación y adaptación con la participación de las comunidades locales y pueblos indígenas en el marco del pleno respeto e implementación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. El mejor instrumento para enfrentar el reto del cambio climático no son los mecanismos de mercado, sino los seres humanos organizados, conscientes, movilizados y dotados de identidad.

18) La reducción de las emisiones de la deforestación y degradación de bosques REDD, debe estar basada en un mecanismo de compensación directa de países desarrollados a países en desarrollo, a través de una implementación soberana que asegure una participación amplia de comunidades locales y pueblos indígenas, y un mecanismo de monitoreo, reporte y verificación transparentes y públicos.

Una ONU del Medio Ambiente y el Cambio Climático

19) Necesitamos una Organización Mundial del Medio Ambiente y el Cambio Climático a la cuál se subordinen las organizaciones comerciales y financieras multilaterales para que promueva un modelo distinto de desarrollo amigable con la naturaleza y que resuelva los graves problemas de la pobreza. Esta organización tiene que contar con mecanismos efectivos de seguimiento, verificación y sanción para hacer cumplir los presentes y futuros acuerdos.

20) Es fundamental transformar estructuralmente la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el sistema económico internacional en su conjunto, a fin de garantizar un comercio justo y complementario, un financiamiento sin condicionamientos para un desarrollo sostenible que no derroche los recursos naturales y los combustibles fósiles en los procesos de producción, comercio y transporte de productos.

En este proceso de negociaciones hacia Copenhagen es fundamental garantizar instancias activas de participación a nivel nacional, regional y mundial de todos nuestros pueblos, en particular de los sectores más afectados como los pueblos indígenas que siempre impulsaron la defensa de la Madre Tierra.

La humanidad es capaz de salvar al planeta si recupera los principios de la solidaridad, la complementariedad y la armonía con la naturaleza, en contraposición al imperio de la competencia, la ganancia y el consumismo de los recursos naturales.

Noviembre 28 del 2008


Evo Morales Ayma
Presidente de Bolivia

jueves, 27 de noviembre de 2008

ESPECIAL PARA FRENADESO NOTICIAS PANAMÁ




VAN SIETE MUERTOS Y 30 MIL DAMNIFICADOS EN MEDIO DE LAS INUNDACIONES: Torrijos viaja a España y desalojan a familias indigenas en boquete.

Martín Torrijos, junto a su esposa y una amplia comitiva, se han ido de paseo a España para rendirle pleitesías a los reyes de España y así codearse con la aristocracia y salir retratado en las páginas de las llamadas revistas de sociedad, para lo cual se informa han pagado su respectivo espacio.


Torrijos lleva casi 80 viajes en sus 50 meses de gobierno. Y por lo visto, en sus últimos meses al frente del Ejecutivo no va a desaprovechar oportunidad alguna para seguir viajando, pase lo que pase. Y es que no le ha importado en lo más mínimo la tragedia que viven nuestros hermanos de Chiriquí y Bocas del Toro, víctimas de inundaciones sin precedentes que han dejado hasta el momento 7 muertos, numerosos heridos, más de 30 mil damnificados y grandes destrozos. Todavía la ayuda no ha podido llegar a Bocas del Toro pues la provincia se encuentra totalmente incomunicada por aire, mar y tierra.


Se desconoce cuánto le costará al erario público esta última extravagancia de la pareja presidencial. Pero de seguro ese dinero bien hubiera ayudado a paliar en gran medida las grandes necesidades de los damnificados. Ya dirán que gracias a este viaje se han conseguido importantes donaciones de España. Sin embargo, ello se hubiera logrado sin poner un solo pie fuera del país y sin gastar un solo centavo en viajes. Este hecho revela la catadura moral de nuestros gobernantes, cuyos intereses están fuera de nuestra Patria, como lo demuestran los grandes negociados personales que mantiene en República Dominicana y otros lares, manejados, entre otros, por Luis Blanco y Rafael Mezquita, quienes a propósito, han sido nombrados en los últimos días en puestos claves del gobierno.


El cinismo y la indolencia de las autoridades en medio de la tragedia los podemos encontrar en el siguiente hecho: El 14 de diciembre de 2007, nueve familias indígenas, incluidos 15 niños, fueron lanzadas de la Finca Odonell en Boquete, después de haber trabajado allí por más de 10 años. El empleador no les pagó sus prestaciones laborales a que tienen derecho, sin embargo en complicidad con las autoridades, lograron desalojar a estas familias, destruyendo todos sus bienes, en plena navidad del 2007. Bajo la lluvia y el frío de la noche, bajo un plástico, han permanecido frente a los albergues de esta finca, resistiendo entre la pobreza y el olvido, en espera del pronunciamiento de los tribunales. Hoy, las amenazas verbales por destruirle su humilde albergue, se cumplieron. Aprovechando la crecida de los ríos y las fuertes lluvias del 22 de noviembre, la policía y algunos funcionarios de confianza de la empresa, destrozaron todo y les llevaron partes de sus bienes, los que hasta la fecha no han podido recuperar.


Así actúan los patronos amparados por las autoridades. Así se aprovechan de las tragedias del pueblo. Mientras tanto, Martín Torrijos, vuela… vuela.

Patas para Arriba


Eduardo Galeano 1999


¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible: el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones; en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros; la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor; el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas; la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar; se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juegan el niño sin saber que juega; en ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar; si no los que quieran cumplirlo; los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas; los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas; los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos; los políticos no creerán que la los pobres les encanta comer promesas; la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo; la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero; nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene; el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra; la comida no será mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos; nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión; los niños de la calle no serán tratados como basura, porque no habrá niños de la calle; los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos; la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla; la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla; la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda con espalda; una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América, una mujer india, gobernará Guatemala y otra Perú; en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar los tiempos de la amnesia obligatoria; la Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo; la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: "Amarás a la naturaleza, de la que formas partes"; serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma; los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar; seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo; la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses, pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.

Reflexiones del compañero Fidel!



Mañana será un día de gran importancia. La opinión mundial estará atenta de lo que en Estados Unidos ocurra con las elecciones. Se trata de la nación más poderosa del planeta. Con menos del 5 por ciento de la población del mundo succiona cada año enormes cantidades de petróleo y gas, minerales, materias primas, bienes de consumo y productos sofisticados procedentes del exterior; muchos de ellos, en especial los combustibles y los extraídos de las minas, que no son renovables.Es el mayor productor y exportador de armas. El complejo militar industrial cuenta, además, con un insaciable mercado en el propio país. Sus fuerzas aéreas y navales se concentran en decenas de bases militares ubicadas en el territorio de otras naciones.


Los cohetes estratégicos de Estados Unidos, portadores de cabezas nucleares, pueden alcanzar con total precisión cualquier punto del mundo.Muchas de las mejores inteligencias del planeta son sustraídas de sus países de origen y puestas al servicio del sistema.



Es un imperio parasitario y saqueador.Como se conoce, la población negra introducida a través de la esclavitud en el territorio de Estados Unidos a lo largo de siglos, es víctima de una fuerte discriminación racial.Obama, candidato demócrata, es en parte de origen negro, y en él predominan el color oscuro y otros rasgos físicos de dicha raza. Pudo estudiar en un centro de educación superior donde se graduó con notas brillantes. Es sin duda más inteligente, culto y ecuánime que su adversario republicano.Analizo las elecciones de mañana cuando el mundo sufre una grave crisis financiera, la peor desde los años 30, entre otras muchas que a lo largo de más de tres cuartos de siglo han afectado seriamente la economía de numerosos países.Los órganos internacionales de prensa, los analistas y comentaristas políticos, emplean parte del tiempo en el tema.



Se considera a Obama como el mejor orador político de Estados Unidos en las últimas décadas. Su compatriota Toni Morrison, Premio Nobel de Literatura del año 1993, la primera de su etnia nacida en Estados Unidos que obtiene ese laureado título, y excelente escritora, lo califica de futuro Presidente y poeta de esa nación.He observado la lucha entre ambos contendientes. El candidato negro, que tanto asombró al obtener su nominación en la pugna frente a fuertes adversarios, tiene bien articuladas sus ideas y golpea una y otra vez con ellas en la mente de los votantes. No vacila en afirmar que por encima de todo, más que republicanos y demócratas, son estadounidenses, ciudadanos que califica como los más productivos del mundo; que reducirá los impuestos a la clase media, en la que incluye a casi todos; los eliminará a los más pobres, y los elevará a los más ricos. Los ingresos no estarán destinados a salvar a los bancos.Reitera una y otra vez que los gastos ruinosos de la guerra de Bush en Iraq no deben ser costeados por los contribuyentes norteamericanos.


Le pondrá fin y traerá de regreso a los soldados de Estados Unidos. Tal vez tuvo presente que ese país nada tuvo que ver con los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Ha costado la sangre de miles de soldados de Estados Unidos, muertos o heridos en los combates, y más de un millón de vidas a esa nación musulmana. Fue una guerra de conquista impuesta por el imperio en busca de petróleo.Ante la crisis financiera desatada y sus consecuencias, a los ciudadanos norteamericanos les preocupa más en estos instantes la economía que la guerra de Iraq. Los atormenta la preocupación por sus puestos de trabajo, la seguridad de los ahorros depositados en los bancos, los fondos de jubilación; el temor de perder el poder adquisitivo de su dinero y las viviendas donde residen con sus familiares. Desean la seguridad de recibir en cualquier circunstancia los servicios médicos adecuados y la garantía del derecho a que sus hijos reciban educación superior.


Obama es desafiante, pienso que ha corrido y correrá crecientes riesgos en el país donde un extremista puede adquirir por ley un arma sofisticada moderna en cualquier esquina como en la primera mitad del siglo XVIII al Oeste del territorio de Estados Unidos.


Apoya su sistema y se apoyará en él. La preocupación por los agobiantes problemas del mundo no ocupan realmente un lugar importante en la mente de Obama, y mucho menos en la del candidato que, como piloto de guerra, descargó decenas de toneladas de bombas sobre la ciudad de Hanoi, a más de 15 mil kilómetros de Washington, sin remordimiento alguno de conciencia.Cuando el pasado jueves 30 le escribí a Lula, además de lo que conté en la reflexión del 31 de octubre, le expresé textualmente en mi carta: "El racismo y la discriminación existen en la sociedad estadounidense desde que nació, hace más de dos siglos. Negros y latinoamericanos han sido allí siempre discriminados. Sus ciudadanos fueron educados en el consumismo.


La humanidad está objetivamente amenazada por sus armas de exterminio masivo.""Al pueblo de Estados Unidos le preocupa más la economía que la guerra de Iraq. McCain es viejo, belicoso, inculto, poco inteligente y sin salud."Finalmente le añadí: "Si mis cálculos estuvieran equivocados, el racismo de todas formas se impusiera y el candidato republicano obtuviese la Presidencia, el peligro de guerra se incrementaría y las oportunidades de los pueblos para salir adelante se reducirían. A pesar de todo, hay que luchar y crear conciencia sobre esto, gane quien gane esas elecciones."Cuando esta opinión que sostengo se publique mañana, nadie tendrá ya tiempo para decir que escribí algo que pueda ser utilizado por alguno de los candidatos en favor de su campaña.


Debía ser, y he sido, neutral en la contienda electoral. No es "una injerencia en los asuntos internos de Estados Unidos", como diría el Departamento de Estado, tan respetuoso de la soberanía de los demás países.


Fidel Castro RuzNoviembre 3 de 20084 y 10 p.m.

La Crisis de la Ideología de Mercado y el Regreso de la Política Ambiental


Eduardo Gudynas


ALAI AMLATINA, 04/11/2008, Montevideo.- La actual debacle económica global ha puesto en serio cuestionamiento las ideas convencionales sobre el mercado. Su ampliación abusiva, la creación de nuevos instrumentos financieros, y la ausencia de regulaciones amparando la especulación, han llegado a su propio límite.


Pero un aspecto que está pasando desapercibido es que este colapso de las ideas convencionales también tiene una dimensión ambiental, la que debería ser abordada cuanto antes. Las posturas ortodoxas que crearon los instrumentos derivados y los mercados a futuro, han sido las mismas que promovieron la ampliación del concepto de mercadería hasta incluir a la Naturaleza bajo la forma de los llamados “bienes y servicios ambientales”. Surgió el rótulo “capital natural” y proliferaron los métodos para calcular el precio de las plantas, los animales, y hasta de los ciclos ecológicos.



La Naturaleza, ahora dividida en partes, no sólo debía estar revestida de precios sino que también debía contar con dueños, y por lo tanto se ampliaron los regímenes de derechos de propiedad. De esta manera se cerró un círculo de que permitió acorralar a la Naturaleza en el mercado.


La consecuencia fue la desaparición de las políticas ambientales como políticas, para ser suplantadas por una gestión ecológica orientada por los análisis de costos y beneficios económicos. Se crearon nichos “verdes” en los mercados y se inventaron instrumentos financieros ambientales. El ejemplo más reciente es el mercado para “créditos” de carbono como instrumentos de lucha contra el calentamiento global. Se aseguraba a las empresas un incentivo económico para que no contaminaran, sin poner bajo cuestión la esencia de sus procesos productivos y sus impactos. En ese mercado, los países del sur terminaban reforzando su papel subordinado al aceptar el dinero de esos créditos de carbono, compiten entre ellos en su precio y nada asegura su efectividad ecológica.


Las posturas reduccionistas también se aprovecharon de la buena intención de muchos ambientalistas que insistían en reconocer la contribución económica de la Naturaleza. Se recordaba, por ejemplo, que los aportes económicos de la agricultura dependían de proteger la fertilidad del suelo y la disponibilidad de agua. Pero en lugar de comprender esa interdependencia, se buscó generar nuevos mercados, privatizándose el agua o asignándose derechos de riego que podían ser comprados o vendidos.


A la par que aumentaba la burbuja financiera en Wall Street, desde donde se comercializaban sin controles los contratos financieros, conocidos como instrumentos derivados, se consolidaba la invasión de esos razonamientos en el campo ambiental. En 2002, en la Cumbre de Johannesburgo sobre desarrollo sostenible, se terminó legitimando las ideas de los bienes y servicios ambientales en el mercado. Los países latinoamericanos apoyaron esa perspectiva. Rápidamente proliferaron todo tipo de estudios de valoración económica, se crearon los mercados para comercializar permisos de contaminación, y se experimentaron instrumentos económicos verdes.


Es bajo ese contexto que explotó la crisis financiera en octubre de 2008. Hoy todos sabemos que esos instrumentos que trasladaban riesgos y deudas se desplomaron. Pero al mismo tiempo la propia capacidad de calcular el valor económico se resquebrajó. En este momento hay una gran volatilidad y desconcierto en saber cuánto valen las cosas. Por ejemplo, las acciones del gigante transnacional General Motors pasaron de casi US$ 40 hace un año atrás, a poco menos de cinco dólares en estos días. Frente a esta incertidumbre en las valuaciones del capital en sus expresiones tradicionales, es legítimo preguntarse qué puede esperarse de los intentos de ponerle un precio al capital natural.


En efecto, desde hace mucho tiempo se ha advertido sobre las enormes incertidumbres y la gran diversidad de resultados en la valoración económica. Esas voces quedaron enmudecidas detrás del coro de los defensores del mercado, pero la crisis actual obliga a tomarlas en serio.


La valuación económica convencional también se acopla con las metodologías clásicas de costo y beneficio, y por lo tanto la gestión ambiental queda atrapada en los objetivos de rentabilidad, que se imponen sobre las metas de conservación. De esta manera la “política” ambiental se reduce en una “gestión” ajustada a criterios de beneficio y utilidad en manos de los privados.


Esa corriente desembocó también en posturas fatalistas. Un ejemplo son las propuestas de Conservation International para la Amazonia que consideran inevitable la pérdida de los bosques tropicales, renunciando a un desarrollo armonioso y balanceado con el ambiente, y por lo tanto su única alternativa sería vender bienes y servicios ambientales en los mercados globales para obtener el financiamiento necesario para asegurar una red de áreas protegidas. Hay una tensión constante en este tipo de propuestas ya que dependían en colectar algunos excedentes en el mercado global, mutando la esencia de las medidas de conservación en instrumentos de mercado capaces de atraer esos inversores y asegurando una rentabilidad.


La crisis actual también ha dejado en entredicho todas estas posturas. Por un lado, el desplome del capital disponible y las restricciones al crédito que se vivirán en el futuro inmediato limitarán seriamente los fondos disponibles para los mercados ambientales paralelos. En otras palabras: las grandes empresas apenas tienen fondos disponibles, y por lo tanto no habría que hacerse muchas ilusiones en que lo dedicarán a la caridad social o el marketing verde. Pero por otro lado, este fenómeno también contribuye a poner en entredicho los fundamentos ideológicos que redujeron la Naturaleza a mercancías, y la política a una gestión ensimismada con lo económico.


Las nuevas circunstancias que se están generando a escala global deben ser aprovechadas para salir del reduccionismo del gerenciamiento y volver al campo de una política ambiental. Esto implica reconocer que la temática ambiental depende sobre todo de una construcción política, y en particular debe ser una política pública. Esto no implica anular la gestión, sino que se la debe volver a poner bajo un proceso de decisiones políticas. En otras palabras, el mercado debe estar bajo regulación social.


Alan Greenspan, el “oráculo” de Wall Street, mientras fue presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, rechazaba cualquier tipo de control, sosteniendo que los “riesgos en los mercados financieros, incluidos los mercados de los derivados, los están regulando las partes privadas”. En pleno apogeo de la crisis debió admitir que al menos estuvo "parcialmente" equivocado cuando apostó por la desregulación.


Por lo tanto es necesario implantar una regulación social que debe ser construida como una política. Bajo esta perspectiva, la política ambiental se asemejaría, por ejemplo, a lo que se espera en el terreno de la educación o la salud pública. No se puede generar una política ambiental dependiente de la rentabilidad de cada emprendimiento, sino que se la construye en atención a metas y compromisos sociales compartidos y que deben ser cumplidos independientemente de su costo. Esos objetivos no están en generar beneficios económicos sino en asegurar la calidad del entorno y la conservación de la biodiversidad.



Por lo tanto, la actual crisis debe ser entendida como una oportunidad para recuperar esta discusión y avanzar al fortalecimiento de esa dimensión política del debate ecológico en América Latina.


- Eduardo Gudynas es investigador en D3E (Desarrollo, Economía, Ecología, Equidad – América Latina), en Montevideo (Uruguay).